lunes, 23 de febrero de 2009

In-necesaria










Me fracciono en reflejos
en noches de bohemia 

sin distinguir lunes de viernes.

Voy dejando rastros
          de sed no saciada
de vacuidad, de instantes

que decomisan bolsillos traspasando piel
demarcando territorios en blanco
robándole todo a la nada misma,
siendo guitarra sin cuerdas
ahogando este océano 

en mis opuestos.

Qué dirán las mañanas
qué dirán al murmullo 

al horizonte de fuego y piedra que espía grietas
donde los pasos hicieron fuga y una canción

fragancia en la proclama.

Dicen que el tiempo triunfa
no entiendo los triunfos sobre el incierto
ni el beso consumido en la llama.

            Para hallarme,
será necesario hallarte
y tal vez

ya no te necesite
-
Anna Francisca Rodas Iglesias
(Tuti)
©Copyright
® Registrados todos los derechos de autor

7 comentarios:

Fernando Sabido Sánchez dijo...

anna, gracias por tus palabras sobre mis poemas

los tuyos han sido un descubrimiento

añado tu blog a los que sigo para seguir en contacto

a tu disposición
un abrazo desde españa
fernando

thoti dijo...

.. me gustó tu poema.. sus interrogantes.. sus posibilidades-imposibilidades de futuro.. el tiempo que dicen que triunfa.. ¿quién sabe en qué casos?..
.. un beso desde mis colinas solitarias, Anna..

Jorge Ampuero dijo...

Hermnoso. Me quedo con estos versos finales:
"Para hallarme,
será necesario hallarte
Y tal vez, entonces… ya no te necesite".

Saludos...

Arianna dijo...

Ahogando este océano sin fondo en mis opuestos



Muy bello y delicado.

Saludos.

el gato estepario dijo...

"Qué dirán al murmullo de la aurora
al horizonte de fuego y piedra que espía las grietas"

Dos versos preciosos y pleno de fuerza.
Encuentro en tu poesía una voz propia.

Coincido con los demás en los versos finales. Suele pasar, que par entonces, ya no sea necesario.

Mis mejores saludos.
víctor.

el gato estepario dijo...

FE DE ERRATAS:
quise decir: que -PARA- entonces ya no sea necesario. Es lo más frecuente, el descompás y el destiempo.

víctor

Víctor Manuel Guzmán dijo...

Ana Francisca eres una confesora del amor. Me agradado leer tu poesía, porque es una vía de liberación humana, que encuentra su fundamento en la bondad del amor, que la sociedad hipócrita la corrompe y que el ser Supremo lo prohíbe para los mortales y solo da acceso al sufrimiento, más no a la felicidad. Por tanto tú encontrado en el arte de escribir la poética la vía de acceso hacia la felicidad.

Pienso que tu poesía transmite una lubricada composición de historias de la vida, sueños, destino, por tanto hay frustraciones y desasosiegos. En cada poema veo la vida tuya desplegada como vela al viento en busca del paraíso que todos buscamos pero no hallamos.

Desde la caverna de Platón en la Atlántida Víctor Manuel Guzmán